Usa el mismo material de piso a muro y en formato grande: menos juntas equivalen a menos líneas que cortan la vista y el ojo lee el espacio como uno solo.
El mueble suspendido deja el piso visible por debajo y aligera la percepción de volumen. Gana además centímetros útiles para limpieza.
Cambia la mampara de aluminio blanco por cristal templado transparente con perfil mínimo. El muro visual desaparece y el baño se percibe completo.
En iluminación aplicamos la regla de tres capas: general en plafón, luz frontal en espejo (nunca cenital, que marca ojeras) y una tira LED cálida bajo el mueble para uso nocturno.
